sábado, 17 de mayo de 2008

Lo siento

Mamá, he soñado que llamabas a mi puerta
un poco tensa y con la gafas empañadas,
querías verme bien y fue la vez primera,
sentía que sabías como te añoraba.
Y me abrazaste mientras te maravillabas
de que aguantara triste y casi sin aliento,
hace ya tanto que no estamos abrazadas
y en el silencio me dijiste...¡lo siento!.
Pero ha bastado un ruido para despertarme,
para llorar y para hacer que regresara
a aquellos días que de niña me cuidabas
donde en verano cielo y playa se juntaban.
Mientras con mi muñeca vieja te escuchaba
los cuentos que tú cada noche me contabas
y cuando más pequeña tú me acurrucabas
y adormecida en tu regazo yo soñaba.
Pero a los dieciséis sentí como cambiaba,
y como soy realmente ahora me veía,
y me sentí tan sola y tan desesperada
porque yo no era ya la hija que quería.
Y fue el final así de nuestra confianza
de las pequeñas charlas que ayudaban tanto,
yo me escondí tras una gélida impaciencia,
y tú deseaste el hijo que se te ha negado.
Y me pasaba el día sin volver a casa,
no soportaba tus sermones para nada,
y comencé a volverme yo también celosa,
porque eras casi inalcanzable, tan hermosa.
Y abandoné mi sueño a falta de equipaje,
mi corazón al mar tiré en una vasija,
perdí hasta la memoria por falta de coraje,
porque me avergonzaba tanto ser tu hija.
No, no, no, no, no.
Mas no llamaste tú a mi puerta,
inútilmente tuve un sueño que no
puede realizarse,
mi pensamiento está tan lleno del presente
que mi orgullo no me deja perdonarme.
Mas si llamases a mi puerta en otro sueño,
no lograría pronunciar una palabra,
me mirarías con tu gesto tan severo
y yo me sentiría cada vez mas sola.
Por eso estoy en esta carta tan confusa,
para contar algo de paz en lo que pienso,
no para reclamarte ni pedirte excusas,
es solo para decirte, mama...¡lo siento!.
Y no es verdad que yo me sienta avergonzada,
son nuestra almas tan igual, tan parecidas...
esperaré pacientemente aquí sentada.

Tu hija.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Irene, no me conoces pero por casualidad he entrado en tu blog, y sabes me gusta lo que has escrito sobre tu madre, se nota que eres una persona sensible y que también has sufrido, o me equivoco?

SALUDOS

ESPERO SERTU AMIGA

Irene dijo...

Gracias.Me alegro que te haya gustado.Bienvenida a mi blog,espero verte por aquí.

Saludos.

Mond dijo...

Me tardé en comentar porque me has hecho llorar y no podía escribir.

Te siento y siento tus letras muy profundo.

Gracias por compartirlas.

jordicine dijo...

Es difícil decir lo siento. Intentarlo dice mucho a favor tuyo. Un beso Irene. Y ánimos!!!

Anónimo dijo...

Estimada Irene,

hace semanas que voy siguiéndote en silencio. Desde el primer párrafo he sentido un unión cósmica contigo. No sé cómo expresarme pero lo que sí sé es que mola mogollón. Quiero ser tú amiga. O te arrepentirás.

Una admiradora insaciable.